Texto y fotos de Orly Cristófalo

Lo bueno de estas intros de las críticas es que, cuando las escribe C.C. baja un montón de data técnico-histórica, mientras que yo me limito a contar cómo fue que llegué a ponerme al volante del vehículo en cuestión. Y esta será la no-excepción.

Cuando C.C. me habló de la posibilidad de contar con la nueva Toyota Hiace Wagon para un nuevo RockTest de Autoblog (ver anteriores), lo primero que me vino a la cabeza fueron esas Hiace ochentosas, más parecidas a un Kombi, pero con menos curvas. Muy lejos de la protagonista de la crítica de hoy.

Lo que nunca me comentó C.C. es que iba a tener que escribir doble sobre la flamante Toyota: hoy vamos con la crítica convencional y dejamos para la semana que viene las anécdotas del nuevo RockTest.

¿Y la anécdota de la previa? Bueno, para ir a retirar la Hiace Wagon a las oficinas de Toyota Argentina, iba a ir caminando, ya que quedan literalmente a 10 cuadras de mi casa. Pero C.C. insistió en llevarme en auto. La razón la entendí cuando dejamos su auto en el estacionamiento de enfrente: “Yo también quiero probar esas butacas de Business”. Y así fue como mis primeros metros a bordo fueron con el dueño del blogcito recostado en uno de los asientos traseros.

Ahora sí: la nueva Toyota Hiace Wagon tiene un precio de 56.500 dólares, la manejé duranmte diez días y la crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Debo confesar que, más allá de que no es muy agraciada, hay algo que me gustó desde el primer momento. Creo que la clave está en ver el todo y no los detalles. Para mi gusto, hay demasiado cromado en la trompa, marcando una especie de “abdominales” en la parrila delantera y resaltando los faros auxiliares.. Los cromados se extienden a los espejos retrovisores, manijas de las puertas, parte baja del zócalo lateral y hacen su punto cúlmine con una especie de “Escote en V”, en el portón trasero.

La idea de Toyota es remarcar que esta no es una Kombi cualquiera. Es una van ejecutiva, para pasajeros VIP. Es un vehículo para profesionales: por su categoría de homologación sólo puede ser manejada con Licencia de Conducir D2.

El Índice de Atracción de Miradas en la Calle estuvo a full. Si nuestra unidad no era la primer Hiace Wagon patentada en Argentina le pasó muy cerca. Muchas cabezas dándose vuelta, varias preguntas en estaciones de servicio y otras más estacionamientos. Llama la atención, por la novedad, por el diseño, los cromados y su tamaño.

Es muy grande. Mide 1.970mm de alto, 5.300mm de largo y 1.990mm de ancho. ¿Comparaciones? Es 3 cm más corta que una Hilux, 19cm más ancha y casi 16 cm más alta. La distancia entre ejes es de 3.210mm. O sea: casi 20cm más que la pickup más vendida de la Argentina.

La unidad probada venía equipada con neumáticos Bridgestone Duravis en medida 235/60 R17, con llantas de aleación.

Tanto las puertas delanteras como las corredizas de ambos lados y el portón trasero, abren de piso a techo, lo que la da un aspecto más imponente. La superficie vidriada es grande y los pasajeros son blanco de todas las miradas en la calle: más de uno la va a polarizar.

El tanque de combustible (Diesel Premium) tiene 70 litros y el peso en orden de marcha es de – 2.790 kilos.

POR DENTRO – PUESTO DE MANEJO

Para hablar del interior, vale la pena diferenciar los dos modos en los que podemos viajar en la Hiace Wagon.

* Modo Conductor: abrimos la puerta, pisamos el escalón y nos sentamos en la butaca revestida en una combinación cuero natural y sintético. Nos acomodamos y encontramos fácil la posición de manejo, gracias a la regulación eléctrica del asiento y manual del volante. No quedamos como en un auto, pero tampoco parece que fuésemos colectiveros. Se maneja cómodo, con las manos a buena altura y sorprende la visibilidad, excepto por el apoyacabezas para el tercer ocupante de las plazas delanteras, que tapa bastante hacia atrás.

El tablero de instrumentos es simple y analógico, con información adicional en la parte central: consumo, autonomía y lo que está sonando en el equipo de audio. En la parte superior está el alerta de cambio de carril. Llama la atención que no cuente con control de presión de los neumáticos.

La pantalla multimedia central tiene 7 pulgadas, lector de CD, conexión Bluetooth y por auxiliar.  No hay disponible ni Apple Car Play ni Android Auto y se extraña, porque no viene con GPS de fábrica. Debajo se ubican los comandos de la climatización, que vienen separados en la parte delantera y trasera. Incluso, los ocupantes de las plazas traseras pueden regular su temperatura y potencia de ventilación desde una consola ubicada en el techo.

Por debajo del climatizador hay una serie de botones, algunos funcionales (desconexión de control de tracciión por ejemplo), y varios ciegos. La selectora de la transmisión se ubica bien cerca del conductor y hay un hueco más con tapa demasiado chico para un celular (por lo que intuimos que será para monedas pero, realmente, no le terminé de encontrar utilidad). Y si vamos más abajo, casi como escondido, encontramos un conector USB.

Cuando no se usa, el asiento central de la parte delantera puede ser convertido en una mesa, con su cubierta en una imitación de madera laqueada y brillante. Queda muy linda a la vista, pero es poco práctica, porque todo lo que apoyes deslizará “al infinito y más allá” en arranques y frenadas. Sí, tiene dos posavasos en la parte trasera, pero es poco práctica.

También nos falta algún “porta-coso” entre el tablero y la pantalla. Hay una salida de aire, pero se agradecería un portavasos más. En épocas de alcohol en gel, celulares y todo eso, siempre nos faltaba un lugarcito más.

POR DENTRO – PASAJEROS

Abrimos la puerta corrediza (son dos laterales, con apertura eléctrica y a distancia) para encontrarnos con tres filas de asientos para pasajeros (son cuatro en total, contando la del conductor). Las primeras dos filas de pasajeros tienen dos butacas individuales cada una. La última es para tres ocupantes. En lenguaje futbolero las 10 plazas de la Hiace Wagon se distribuyen en un 3-2-2-3, casi con el manual del Coco Basile.

La primera fila para pasajeros tiene butacas de Business. Llamarlos “asientos” sería casi una ofensa. Nunca vi algo tan cómodo y completo en un vehículo de cuatro ruedas y de menos de dos metros de altura. Ni siquiera en un Mercedes-Benz Clase S se viaja tan cómodo (leer crítica). La regulación del respaldo y el reposapiés es eléctrica. El movimiento longitudinal se regula a mano y de costado, porque está pensado para que sea fácil y rápido para permitir el acceso a las otras dos filas. Además de eso, encontraremos calefacción en los asientos y la posibilidad de reclinarlos hasta convertirlos en cama. Claro, si lo hacemos cama, se elimina por completo el espacio para la siguiente fila de asientos. Pero bueno: nadie dijo que hay que viajar siempre con todos los asientos ocupados.

Es una van ejecutiva y es muy probable que viaje el chofer, un custodio, un asistente y el dueño de todo, que paga las cuentas.

Entre las dos butacas de Business se puede desplegar una mesita con posavasos. Muy práctica, pero un tanto complicada de desarmar (al menos hasta que sabemos bien qué y cómo apretar). Un detalle “de avión”: los apoyacabezas tienen los laterales plegables. Si te quedás dormido, no te desparramás para los costados.

La siguiente fila de asientos es más común, pero con un nivel de comodidad mayor al de cualquier asiento de auto normal. Todas las regulaciones son manuales y podemos ajustar respaldo y distancia entre asientos delanteros y traseros. El acceso no es complicado y la comodidad está bien. Consejo: si medís más de 1.85 conseguite la orden de un juez que te asegure la fila Business. La vas a pasar mucho mejor.

La última fila es para personas de dimensiones pequeñas. Ojo, no hace falta ser un niño para viajar allí: llevé gente de 1.75 cómodamente sentada. ¿La clave? La solidaridad inter-filas. Si los de adelante reclinan respaldos y corren los asientos hacia atrás, en la tercera fila sólo llevaremos bolsos. Si todos se acomodan y ceden un poco, las 10 personas entran más que bien. El RockTest de la semana que viene lo cofirmará con creces.

¿Qué más hay para los pasajeros de la Hiace? Como ya contamos, pueden regular su propia temperatura y caudal de aire. Además, cada fila de asientos tiene salidas individuales de ventilación arriba sobre las ventanas. También tienen luz de lectura y una luz central que se puede cambiar de color. En total hay seis puertos USB más en la parte trasera, dos en la base del respaldo del asiento central delantero, dos sobre cada lateral y un puerto de 12v en el fondo. ¿Necesitás algo más? También tenés cortinas “media-sombra”, que se despliegan desde la base de las ventanas, por si el sol molesta mucho o los paparazzi no dan tregua.

El sistema de sonido es de muy buena calidad y se puede regular como para que conductor y pasajeros disfruten la música sin quedar molestar a unos ni otros.

¿El baúl? Con las todas las filas de asientos en uso, es prácticamente nulo: apenas caben tres bolsitos. Si la última fila no se usa, se puede plegar y adelantar: se gana mucho espacio para llevar valijas.

SEGURIDAD

Todas las plazas cuentan con cinturón de seguridad de tres puntos y apoyacabezas. Además, los asientos traseros vienen con fijaciones para sillas de niños, incluso los butacones de la primera fila trasera. Los cinturones de la fila delanteras cuentan con pretensor y limitador de fuerza en las tres plazas. Conductor y acompañante tienen airbag frontal, laterales y de cortina. En el caso del conductor, se suma airbag para las rodillas. Los airbags de cortina abarcan hasta la última fila de asientos.

También viene de serie con ABS con EBD, frenado automático de emergencia, ESP, control de tracción, ayuda de arranque en pendiente, alerta de cambio de carril, luces automáticas, sistema de pre-colisión frontal, control de velocidad crucero adaptativo y luces de frenado de emergencia.

No hay resultados de pruebas de choque independientes para este modelo.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

Abrimos el capot y nos encontramos con un viejo conocido: el cuatro cilindros Toyota 1GD de 2.8 litros de cilindrada, turbocompresor de geometría variable, inyección directa Common-Rail y 16 válvulas. Es el conocido motor de la Hilux, pero que en este caso entrega 163 CV a 3.600 RPM con un par de 420 Nm entre las 1.600 y las 2.200 rpm. O sea, “perdió” 41 cv con respecto al 2.8 de la Hilux (2021).

La caja es automática de seis velocidades y la tracción es trasera, con control electrónico.

COMPORTAMIENTO

Con sólo subirme y cerrar la puerta confirmé algo que venía sintiendo hace rato: me encanta manejar este tipo de vehículos y la culpa, en parte, es de Autoblog. La posición de manejo en altura, las dimensiones del vehículo y varias cosas más me fascinan de manejar utilitarios o comerciales. Por eso, cuando C.C. me bautizó la semana pasada como “Crítico D2”, casi que lo pongo en la firma de mis mails corporativos. Hasta que me di cuenta que no tengo mail corporativo del blogcito (insertar carita triste).

Manejar en ciudad la Toyota Hiace Wagon es fácil, siempre que no nos olvidemos que mide 5.3 metros y que vamos prácticamente sentados sobre las ruedas delanteras. Mención especial para la dirección: las ruedas giran en un ángulo de casi 45 grados, lo que permite un radio de giro ridículamente corto: apenas 6 metros. O sea, estamos haciendo girar en círculos de 6 metros algo de 5,30 metros. Hermoso.

De todas formas, la dirección no es muy liviana y “tirar magia” en estacionamientos subterráneos, llenos de columnas, implica un buen esfuerzo.

En la calle todo es suavidad. La distancia entre ejes enorme ayuda mucho y las suspensiones están pensadas para que los ocupantes se olviden del exterior. El motor no se escucha y eso que es un gasolero, ubicado prácticamente bajo los pies del conductor.

Movernos en el tráfico es mucho más simple de lo que parecería, pero la agilidad no es su fuerte. Si bien el motor empuja, las casi 2.8 toneladas se hacen notar. Acelera de 0 a 100km/h en 17.6 segundos.

El consumo en ciudad queda alrededor de los 13 litros cada 100 kilómetros, siempre poniendo Gasoil Premium Grado 3 (y cuidando mucho el filtro de partículas, DPF).

La autopista le cae muy bien a la Hiace Wagon. A la insonorización y el confort de marcha que ya hablamos se le suma el control de crucero adaptativo. Quizás es un poco brusco, ya que parecería que espera demasiado para aminorar la marcha y ahí frena con ganas. Lo mismo al volver a acelerar: es a fondo, para retomar la velocidad crucero fijada. Le pediríamos al Señor Toyota un poco más de suavidad: se nos van a despertar los pasajeros de Business.

El consumo a 100km/h queda debajo de los dos dígitos: 9.7 litros cada 100 (con 8 pasajeros a bordo), mientras que a 120 km/h se dispara a 12.2 litros cada 100 kilómetros (con la misma carga). Con 10 pasajeros y yendo rápido todo se hace más caro. Vas a llegar rápido a destino, pero la potencia hay que alimentarla. El tanque de 70 litros brinda buena autonomía, aunque no es difícil llegar a promedios de 16 litros cada 100, cuando se apura el paso.

Un dato no menor al salir a la ruta: mide menos de 2.10 y no tiene duales. O sea, con 10 personas a bordo pagás el mismo peaje que un Etios, pero con licencia D2. Una curiosidad: es la primera vez que pruebo un vehículo donde el DPF se regenera en ruta (y se nota bastante en el acelerador). Es algo que, a lo largo de los 3.000 kilómetros de pruebas en diez días, ocurrió varias veces. Me pareció inusual.

Pero dejemos por un rato al chofer haciendo su trabajo. Para los pasajeros, la Hiace Wagon es la mejor forma de viajar en ruta por la Argentina. Comodidad, elementos de confort bien pensados, calidad japonesa, buena ventilación y mejor sonido. Si nos ponemos pedigüeños, iríamos por más espacio o más lugar para equipaje, pero ahí nos van a decir: para eso tenés la versión Commuter de 14 pasajeros, que es menos lujosa, pero más espaciosa. Y, como no tiene Clase Business, es más barata: 45.360 dólares.

CONCLUSIÓN

Camino a Rosario, en Ramallo, mientras cargábamos gasoil y comprábamos algo para picar con una de las bandas del RockTest que se publicará la semana que viene, se me acercó una mujer de unos 60 años: “¿Es nueva? No la conocía”, me dijo. Después de contarle que es lo nuevo de Toyota Argentina, que tenía sólo dos semanas desde su lanzamiento (me la llevé con menos de 200 kilómetros recorridos), la señora llamó al marido. “Hace rato que estamos buscando algo para reemplazar la Viano que tenemos, pero Mercedes-Benz no la trae más. Y esta Toyota me encanta”.

Cuando le comenté que valía 56.500 dólares, el señor me tiró un: “¡Ah, pero está muy bien de precio!”.

Es que, analizando la competencia, hoy la Hiace Wagon compite contra las Hyundai H1 (12 pasajeros, 48.900 dólares, leer crítica), Kia Carnival (10 pasajeros, 52.900 dólares, leer crítica) y Mercedes-Benz Vito Tourer (8 pasajeros, 54.900 dólares, leer crítica). La Hiace Wagon ofrece un confort muy superior a todas ellas y el precio no está tan arriba.

La Hiace Wagon es la nueva reina de las Vans Ejecutivas. Y encima Toyota tiene planes de producirla en la Argentina.

Pero basta de autos. Ahora queremos rock and roll. El #RockTest de la Hiace Wagon se publicará la semana que viene.

O.C.

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Archivo para descargar: Ficha técnica Toyota Hiace Wagon

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La Toyota Hiace Wagon se lanzó a la venta en febrero en la Argentina.

La familia Hiace ya tiene cuatro versiones en Argentina ( ver equipamiento y precios).

Se llama Hiace Wagon. Pero los emblemas dicen VX Premium. Así se llama en varios mercados. 

El radio de giro es asombroso y acá la gran razón: el ángulo de maniobra de las ruedas delanteras.

Un perfil no muy “bello”, pero el diseño exterior está condicionado por la enorme comodidad del interior.

La consola de techo de cada pasajero: ventilación, manija, luz de lectura.
También se ven los ganchos de las cortinas media-sombra.

Los cromados en la parte posterior son llamativos y polémicos a la vez.

Un poco de ojo de pez para agrandar un interior que ya es grande de por sí.

El frontal grita “mirame”. No hay forma de pasar desapercibido.
¿La gorra de Autoblog? De Store Chango.

Esperando a pasajeros en Suipacha, provincia de Buenos Aires.

Espejos plegados. Se ponen en esa posición al cerrar la Hiace.

El que no conoce la Hiace Wagon, a cualquier santo le reza.

¿Cómo será de grande? Acá, al lado de su prima SW4.

Tablero claro y sencillo, con mucha info en la computadora de abordo.

Antes, el chofer se bajaba para abrir la puerta. Ahora: botón y a otra cosa.

El posavasos es the new porta-alcohol en gel. Hay tres de estos en la parte delantera. 

Consola de techo en la parte delantera con los comandos de iluminación a bordo.

Asientos delanteros en modo “2 ocupantes”, con la mesa central.
Sí, la superficie es tan resbalosa como se la ve.

Sector delantero en modo “3 ocupantes”. Los choferes modernos no usan boina.

Botones, regulaciones y aperturas varias a la izquierda del volante y sobre el panel.

Acceso al Sector Business. O sea: la primera fila de la parte trasera. 

Regulaciones eléctricas y calefacción de los asientos de la primera fila de pasajeros.

Mesa entre los asientos de la primera fila de pasajeros. Es rebatible.

Consola de mando de la parte trasera. Más allá de que las mismas funciones las puede operar el conductor, los pasajeros pueden ajustarlas a su gusto.

Conectores USB detrás de los asientos delanteros. No confundir amperaje con voltaje.

Acceso y espacio en la segunda fila de pasajeros. Siempre dependerá de cuánto corran para atrás o adelante los asientos de la primera fila.

El acceso a la última fila conviene hacerlo por el pasillo central de la segunda fila. Por el costado, es sólo para flacos.

Los tres asientos traseros. Y así completamos los 10 lugares. 

Posavasos y tomas USB que se repiten en ambos laterales de la segunda fila de pasajeros. Todos conectados y bien bebidos.

Con los asientos traseros en posición “10 pasajeros” no hay lugar para nada más que algún bolsito en el baúl.

Si anulamos la última fila, ganamos espacio para cuatro valijas y algunos bolsos.

Vista desde los respaldos de los asientos traseros. Allá lejos, el puesto del conductor.

Un viejo conocido debajo del capot: el 2.8 turbodiesel de la Hilux, pero con algunos caballos menos.

Llantas de 17 pulgadas con un lindo diseño.

Vista completa desde el lado del copiloto.

El acceso a las plazas traseras es muy cómodo y práctico.

¿Viajes largos? Pies bien reposados.

Notar el detalle de los “pétalos” rebatibles de los apoyacabezas.

Fijaciones para asientos de niños.

Cortina “media sombra” enrollable. Ideal para evitar paparazzi.

Rueda de auxilio debajo de la carrocería. Más que lógico, no hay lugar en otro lado.

Volante revestido en cuero y con madera. Muy cómodo para manejar largos kilómetros.

El equipo de sonido incluye CD. ¡En sus caras, Centennials!

#RockTest, ¡allá vamos!

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