Texto de Carlos Cristófalo
Fotos de Orly Cristófalo y C.C.

La Toyota Hilux comenzó a fabricarse en la Argentina en 1997, pero la SW4 recién empezó a producirse en 2005. Por eso, hace unos días, cuando  se celebró la fabricación del vehículo 1.5 millones en la planta de Zárate, la estadística se dividió entre 1.267.000 unidades de la Hilux y 233 mil de la SW4.

A pesar de que vende mucho menos que la pick-up, la SW4 se encargó de mantenerse todos estos años como líder indiscutida en su nicho: las SUVs del Segmento D (medianas). Y las dos acaban de renovarse.

La actual Hilux acaba de recibir su segundo restyling (leer crítica), pero la SW4 recién estrena el primer rediseño: la actual generación permanecía sin mayores cambios desde que se lanzó a la venta, en diciembre de 2015 (leer crítica).

Estamos ante uno de los vehículos más modernos y lujosos de fabricación nacional, según el ranking arbitrario publicado la semana pasada en Autoblog (leer acá). Y también uno de los autos nacionales más caros: sus precios, impactados por los impuestos internos, arrancan en 4.68 millones de pesos y esta versión SRX Automática 4×4 asciende a 4.97 millones.

La manejamos una semana y la crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

Por empezar, una mala noticia. En la Argentina no se ofrecerá por el momento la versión Legender (ver fotos). Se trata de la variante más exclusiva y moderna de la SW4 fabricada en Tailandia (llamada Fortuner en otros mercados). La Legender tiene un diseño de trompa más agresivo, carrocería bitono y tapizados en cuero de dos colores.

Por eso, al menos en nuestro país, la SW4 más lujosa seguirá siendo esta SRX. En su versión 2021 también recibió cambios, pero son más sutiles. Estrena diseño en la parrilla y en las ópticas (100% de leds en toda la gama). También se retocaron los paragolpes y las llantas son de nuevo diseño.

Las versiones SRX 4×4 (manual y automática) están calzadas con Bridgestone Dueler H/T 265/60R18. La versión SR 4×4 tiene medidas 265/65R17. Son neumáticos puramente para asfalto, una combinación extraña para un vehículo 4×4. Pero es un defecto histórico de la SW4: Jacinto Campos lo explicó en esta nota.

La rueda de auxilio es del mismo tamaño y llanta. Está ubicada afuera del vehículo, colgando detrás del eje trasero, como en la Hilux.

Ya que estamos revisando por abajo, una curiosidad: la Hilux hace tiempo que perdió los ganchos de rescate traseros, pero la SW4 (tal vez debido a sus neumáticos de asfalto, más proclives a encajarse, vaya uno a saber) tiene dos ganchos de rescate bien robustos adelante y dos igual de cojudos atrás. El problema: los cuatro ganchos están tan escondidos bajo la carrocería que el ángulo de tiro probablemente raspe o rompa algún deflector o paragolpes. Deberían estar más a la vista y libres de obstáculos.

Las dimensiones externas no cambiaron. Sigue siendo un vehículo grandote, para lo que es el promedio de nuestras calles: 4.79 metros de largo, 1.85 de ancho, 1.83 de altura y un generoso despeje del suelo de 227 milímetros.

¿Contra quién compite la SW4? Por ser una SUV con chasis de largueros y derivada de una pick-up, su rival histórica es la Chevrolet Trailblazer, que también recibirá un restyling en breve (ver fotos). Mitsubishi anunció hace un año el lanzamiento de la nueva Montero Sport tailandesa (basada en la pick-up L200) y todo indica que llegará en 2021 (ver fotos). Ford Argentina nunca se animó a vender en nuestro mercado la Everest, derivada de la Ranger (tal vez se decida a producirla en Pacheco en 2023, junto a la nueva generación de su pick-up, leer más). Y Volkswagen llegó a tener muy avanzado en Pacheco el desarrollo de la SUV basada en la Amarok, pero nunca recibió la luz verde desde Europa para llevarla a la producción (leer historia).

Además de la Trailblazer, es normal que los clientes de la SW4 también tengan en el radar a otras SUVs con carrocería autoportante (ya sin chasis de largueros), aunque también con doble tracción y tres filas de asientos, para siete pasajeros. Es el caso de las Kia Sorento (entre 172 y 200 cv, entre 6.68 y 7.54 millones de pesos, leer crítica), Hyundai Santa Fe (entre 172 y 200 cv, entre 5.24 y 7.17 millones de pesos, leer crítica), Mitsubishi Outlander (170 cv, 49.900 dólares, leer crítica) y VW Tiguan AllSpace (entre 150 y 220 cv, entre 3.76 y 4.65 millones de pesos, leer crítica).

POR DENTRO

La SW4 comparte chasis, plataforma y mecánicas con la Hilux. Por eso, es normal que también tengan en común muchos detalles del interior. En el caso de la SW4, se nota un intento por lograr un mayor nivel de refinamiento, aunque sin acercarse a la calidad que ofrecen las rivales con carrocería autoportante.

Por ejemplo, no hay techo corredizo (menos aún panorámico). Las butacas delanteras tienen ajustes eléctricos, aunque cuentan con una banqueta algo corta (algo que padecerán los de piernas más largas). Y la calidad de fabricación es muy buena, aunque los materiales están más cercanos a una pick-up que a una SUV que paga el “impuesto al lujo”.

La gran ventaja es que ahora las versiones SRX vienen con butacas delanteras ventiladas: el tapizado de estos asientos usa una combinación de cuero natural con sintético microperforado. A través de esos agujeritos, unos ventiladores soplan una fresca brisa de aire acondicionado en la espalda. Es una solución fantástica para días calurosos o después de haber dejado estacionado el auto muchas horas al sol.

El diseño del tablero también recibió una refrescada. Más allá del cojín corto, la posición de manejo es cómoda, con un volante forrado en cuero y detalles símil madera. La columna de dirección incluye las levas del cambio.

En materia de conectividad, la gran novedad es la pantalla multimedia de ocho pulgadas. Es la misma que recibió la Hilux (2021) y tiene tres importantes mejoras: incorporó botones reales (en reemplazo de las funciones táctiles), ahora puede espejar aplicaciones de teléfonos (con Apple CarPlay y Android Auto) y la velocidad de respuesta mejoró muchísimo: adiós a la lenta y tediosa pantalla táctil de Toyota. Eso sí: sobre la pantalla aún sobrevive el anacrónico, pero confiable relojito digital japonés. No es un detalle inútil: será la única manera que la Humanidad podrá saber la hora después de un apocalipsis nuclear.

Los 10 parlantes JBL con subwoofer son una novedad en la versión SRX, pero ya los había ofrecido la efímera SW4 Diamond: fue la versión tope de gama pre-restyling, que se canceló después de fabricarse pocas unidades, debido al impacto de los impuestos internos (leer historia).

Más allá de eso, lo que realmente le importa al cliente de la SW4 es que sigue siendo un amplio vehículo familiar para siete pasajeros. La segunda fila es plegable, mantiene el desplazamiento longitudinal y los respaldos reclinables, con cómodas salidas del climatizador sobre el techo.

El acceso a la tercera fila es aceptable, pero conserva algunos viejos defectos. Cuando no está en uso, los asiento de la última fila aún deben ser colgados de los laterales. Ya no vibran ni chirrían cuando se circula por caminos en mal estado, pero aún roban mucho espacio de carga. Es un problema que la Trailblazer resolvió de manera más inteligente, escondiendo esta tercera fila bajo el piso del baúl.

Otros viejos defectos de la SW4 siguen vigentes: no hay ninguna cortina que oculte el equipaje del baúl. Todo queda a la vista, algo que no es agradable cuando se deja el auto estacionado durante una parada de viaje. Además, el portón de apertura automático es práctico, aunque bastante lento: si llueve o estás apurado, vas a tener que poner en práctica tu paciencia oriental.

SEGURIDAD

Acá hay muy buenas noticias. Si el restyling te parece sutil y las mejoras en conectividad no te vuelven loco, en materia de seguridad la nueva SW4 marca una gran diferencia con su antecesora. Por primera vez, ofrece el Toyota Safety Sense. Es un paquete de asistencias a la conducción (ADAS), que se ofrecen sólo en la versión SRX (tanto de la Hilux como de la SW4). Esto incluye alerta de riesgo de colisión, frenado autónomo de emergencia, control de crucero adaptativo y alerta de cambio de carril.

Además, conserva el buen equipamiento que ya venía de serie, en toda la gama: siete airbags, frenos ABS con EBD, control de estabilidad, asistencia al arranque en pendiente, control de descenso, control de balanceo de trailer, bloqueo de diferencial trasero y frenos con discos ventilados en las cuatro ruedas. Ahora agregó también el diferencial de deslizamiento limitado en toda la gama.

Por el momento, no hay resultados de pruebas de choque independientes para las nuevas Hilux (2021) y SW4 (2021). Será interesante ver una evaluación de LatinNCAP, sobre todo ahora que Toyota asegura haber corregido el ESP de estos modelos y justo cuando ese organismo empezó a incluir la llamada “Prueba del Alce” en sus tests.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Al igual que en la Hilux (2021), el motor diesel 2.8 de la SW4 recibió mejoras en el turbo y en la electrónica. Eso permitió aumentar la potencia de 177 a 204 cv, mientras que el torque subió de 450 a 500 Nm en las versiones con caja automática (las manuales siguen con 420).

Estamos ante uno de los motores más confiables y probados del mercado argentino, que además resulta económico de mantener (tiene distribución por cadena) y está custodiado por la merecida fama del servicio de postventa de Toyota.

Las rivales con carrocería autoportante de esta SW4 -mencionadas arriba- tienen motores más modernos y potentes, incluyendo a turbonafteros con bastantes más caballos, pero sólo la SW4 brinda esa sensación de estar diseñada para recorrer toda la Argentina sin inmutarse: la mecánica es robusta y la red de servicios cubre todo el país.

Desaparecieron las versiones 4×2. Desde hace unos años, todas las SW4 vendidas en la Argentina son 4×4, con reductora. También dejaron de ofrecerse las versiones nafteras, que sólo se producen en Zárate para exportación. Más allá de las diferencias de equipamiento entre las SR y SRX (descargar ficha técnica), las dos grandes opciones que ofrece hoy la SW4 son cinco o siete asientos, caja manual o automática de seis marchas.

COMPORTAMIENTO

Tal como ocurrió con la Hilux (2021, leer crítica), junto con el aumento de potencia, Toyota decidió modificar el limitador de velocidad máxima de la SW4 (2021). Ahora llega a 195 km/h, cuando antes el corte intervenía a 180 km/h. Es necesario remarcar que son velocidades prohibidas en la vía pública y que sólo deben ser ensayadas en espacios controlados, pero no deja de ser interesante mencionarlo: es una señal de Toyota frente a otros competidores que también parecen jugar una especie de “guerra de velocidad” con este tipo de vehículos. Ya ocurre con la Amarok V6 258cv y sus 210 km/h (leer crítica). Sin embargo, hay que ser claros: a velocidades elevadas y prohibidísima, la SW4 y la Hilux no tienen ni por asomo la estabilidad de una Amarok.

En estas versiones 2021, Toyota mejoró el ESP, recalibró las suspensiones y agregó el diferencial trasero de deslizamiento limitado, pero las Hilux/SW4 siguen siendo vehículos de trochas angostas y centro de gravedad elevado, cuando se las compara por ejemplo con la Amarok o cualquier otra SUV de chasis monocasco.

Lo más interesante -y legalmente aprovechable- es que también mejoró la aceleración de 0 a 100 km/h: bajó de 12.8 a 10.2 segundos. La SW4 se siente, en todo sentido, como un vehículo mucho más ágil y con mejores reacciones que su antecesora. Entre 2.200 a 3.600 vueltas, casi podés olvidarte de estar manejando un vehículo gasolero.

Lo bueno es que los consumos siguen siendo de un genial motor diesel. La media se mantiene en unos razonables 10.5 litros cada 100 kilómetros (con un gasto de 9 litros en ruta y 12 en ciudad). En sexta y a 120 km/h, el motor trabaja a sólo 1.800 rpm

Lo que también mejoró es el confort de marcha. Es una pequeña evolución que se viene notando con cada restyling o actualización que va teniendo este modelo. Recordemos que, mientras la Hilux tiene eje trasero rígido con elásticos, la SW4 ofrece unos más confortables resortes helicoidales. Las diferencias con la anterior SW4 las vas a notar al pasar lomos de burro o al circular por caminos en mal estado. Se eliminó por completo esa sensación de “seguir rebotando” después de pasar sobre un obstáculo. Ahora los amortiguadores tienen un desempeño más refinado, aunque sin acercarse al comportamiento dinámico de sus rivales monocasco.

Las Sorento, Santa Fe, Outlander y Tiguan AllSpace se comportan en el asfalto como autos con tres filas de asientos. Las SW4 y Trailblazer siguen siendo pick-ups para siete pasajeros. ¿Se entiende la diferencia?

Esto se siente mucho en la ruta, sobre todo al realizar maniobras bruscas. Si bien se redujo la inclinación de la carrocería y se nota una intervención más temprana del (ESP), las inercias en juego siguen siendo importantes y -cuando se maneja fuerte- se nota la rusticidad del pesado chasis de largueros.

El terreno favorito de la SW4 es el off-road. El ESP y toda la electrónica se pueden desconectar por completo, en caso de necesitarlo.

Ahí es donde la SW4 marca la gran diferencia con sus rivales de carrocería autoportante. Las monocasco son muy buenas en ciudad y ruta, pero nunca se sienten cómodas cuando aparecen asperezas en el camino o cuando se acaba el pavimento. En esta Toyota -cuando surgen baches, ripio y barro- tenés que hacer silencio y prestar atención: la vas a escuchar sonreir.

No es que las Kia, Hyundai y VW sean malas fuera del asfalto. Pero ni por asomo se sienten tan a gusto y a sus anchas como la SW4 (o la Trailblazer) cuando se trata de circular por tierra, ripio, arena o barro. Las Toyota y Chevrolet son productos que nacieron para esto: auténticos vehículos para familias todo terreno. En el caso de la Toyota, es apenas el escalón de entrada a verdaderas leyendas 4×4, como las muchísimo más caras y exclusivas Land Cruiser Prado (10.4 millones de pesos) y Land Cruiser 200 (14.6 millones de pesos).

Por suerte, no hace falta pagar tanto para tener un buen comportamiento off-road. La SW4 tiene reductora, permite desconectar por completo las ayudas electrónicas y tan sólo hay que criticarle la elección de neumáticos. Las Bridgestone Dueler H/T 265/60R18 andan muy bien en el pavimento, pero no sirven para el barro: se empastan por completo a los pocos metros. Lo ideal hubiera sido ofrecer unas A/T, pero Toyota decidió que saliera con H/T de fábrica.

En la prueba de la Hilux (2021) llamó la atención la cantidad de regeneraciones que experimentó el filtro de partículas (DPF, leer nota). En el caso de esta SW4, a pesar de que recorrimos muchos kilómetros en ciudad y con tránsito pesado (el mayor enemigo del DPF), el fenómeno no se repitió. Se sabe que el comportamiento de estos filtros puede variar mucho de una unidad a otra, siempre en función del uso y hasta del combustible que se cargue. El DPF se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para muchas automotrices: un complejo artificio con el único objetivo de cumplir con las nuevas normas de emisiones ambientales.

CONCLUSIÓN

Mejoró el confort de marcha, pero sigue lejos de las SUVs con carrocería autoportante. Tiene más potencia y velocidad, pero ese no es su propósito ni es legalmente aprovechable. Lo que sí importa: ahora es mucho más ágil, un poco más confortable, tiene más equipamiento de seguridad, se corrigió el ESP, por fin tiene un sistema multimedia fácil de usar y mantiene intactos sus atributos de toda la vida: es un Toyota fabricado en la Argentina, lo cual es garantía de buena atención de postventa, repuestos accesibles y excelente valor de reventa.

La SW4, al igual que la Hilux, nunca se muestran en los papeles como la mejor opción de compra. Menos aún en esta SUV tan castigada por los impuestos internos: cinco millones de pesos son valores de vehículo premium, una categoría de la cual está muy lejos este producto. Y, sin embargo, las Hilux y SW4 seguirán ahí, bien firmes, como las más vendidas de sus respectivos segmentos. Son productos con los clientes más fieles del mercado, que las valoran aún sabiendo que los competidores puede ser superiores en algunos aspectos.

La SW4 (2021) mejoró mucho, pero aún mantiene algunos defectos históricos: no tiene cortina para el equipaje, el colgado de la tercera fila es una solución insólita, no tiene techo corredizo y todavía insiste con neumáticos de asfalto (cuando tiene un excelente powertrain pensado para el off-road).

Más allá de eso, lo que prevalece al elegir una SW4 es esa agradable sensación de estar apostando sobre seguro. Por eso, esta versión 2021 revalida un título donde sigue siendo imbatible: es el mejor vehículo para viajar en familia por todo ese inmenso, complejo y hermoso país llamado Argentina. Es el auténtico tanquecito nacional.

C.C. / O.C.

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La nueva SW4 (2021) recibió un rediseño en la trompa y ahora viene con faros 100% de leds de serie.

Estrena nuevo diseño de llantas y sigue siendo uno de los mejores vehículos fabricados en la Argentina.

Paga “impuesto al lujo”, cuesta cinco millones de pesos e intenta algunos detalles de terminación refinados, pero en todos los rincones aún se nota que es una SUV derivada de una pick-up.

Los asientos tienen baqueta corta, pero en la versión SRX ahora cuenta con refrigeración a través de los pequeños poros del tapizado.

La segunda fila de asientos se desplaza longitudinalmente y tiene respaldos reclinables.

La tercera fila es útil. Pueden acomodarse dos adultos.

Con las tres filas en uso, la capacidad del baúl es de sólo 350 litros.

Mantiene el insólito sistema de colgado lateral de la tercera fila. Al menos ahora ya no hace ruido cuando se circula por caminos en mal estado.

Volante en cuero, con levas del cambio y tablero de nuevo diseño. Completísimo, como siempre.

Ahora es posible ver en qué nivel se encuentra el filtro de partículas (DPF).

Sólo hay que apretar ese botón de la segunda fila a la izquierda. También sirve para forzar la regeneración del filtro (sólo cuando el sistema lo muestre “disponible”).

Por fin: una pantalla multimedia ágil, que se comanda sin quitar mucho la vista del camino y con Apple CarPlay y Android Auto. Mérito de JBL.

JBL también firmó los parlantes, tweeters y subwoofer.

Climatizador de una sola zona, pero con una función “Rear” que activa las prácticas salidas del aire sobre el techo de las plazas traseras.

Detalles más cuidados que en la Hilux, pero sin llegar al nivel de sus competidoras con chasis monocasco.

En la segunda fila de asiento: enchufe 12v, enchufe 220v y ganchito para bolsitas de compras.

El clásico y confiable 2.8 turbodiesel, ahora con más potencia y torque. Excelente mecánica.

Gancho de rescate adelante. Demasiado oculto bajo el spoiler gris delantero.

 Gancho de rescate atrás. Es mejor que la Hilux (que no tiene atrás), pero también está muy escondido. Al fondo, los resortes helicoidales (en reemplazo de los elásticos de la Hilux) y algún cablecito demasiado expuesto.

Neumáticos de asfalto de serie. Una pena, porque tiene todo para ser un exclente vehículo familiar off-road.

En este nivel de precio, ya debería venir con techo corredizo.

Fabricada en Zárate como SW4 para la Argentina. Y Fortuner para la mayoría de los mercados de exportación.

El vehículo ideal para recorrer el país en familia. El auténtico tanquecito nacional.

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FICHA TÉCNICA

Modelo probado: Toyota SW4 2.8 SRX 4×4 Automática (2021)
Origen: Argentina.
Precio: 4.970.000 pesos (versiones desde 4.680.000 pesos)
Garantía: Cinco años o 150 mil kilómetros
Comercializa: Toyota Argentina (www.toyota.como.ar)

MOTOR
Tipo: diesel, delantero longitudinal, cuatro cilindros en línea, cuatro válvulas por cilindro, distribución por cadena, inyección directa por common rail, turbocompresor de geometría variable, intercooler.
Cilindrada: 2.755 cc
Potencia: 204 cv entre 3.000 y 3.400 rpm
Torque: 500 Nm entre 1.600 y 2.800 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción 4×4 desconectable, con acople automático, reductora y bloqueo de diferencial trasero.
Caja: automática, de seis velocidades, con convertidor de par, levas del cambio en el volante y tres modos de manejo (Eco, Normal y Sport).

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, con doble brazo de suspensión, resortes helicoidales, amortiguadores telescópicos y barra estabilizadora.
Suspensión trasera: eje rígido, con cuatro brazos de apoyo, resortes helicoidales, amortiguadores telescópicos y barra estabilizadora.
Frenos delanteros: discos ventilados.
Frenos traseros: discos ventilados.
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia hidráulica.
Neumáticos: Bridgestone Dueler H/T 265/60 R18 (rueda de auxilio del mismo tamaño y llanta).

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 195 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 10.2 segundos
Consumo urbano: 12.1 l/100km
Consumo extraurbano: 8.9 l/100km
Consumo medio: 10.5 l/100km

MEDIDAS
Largo / ancho / alto: 4.795 mm / 1.855 mm / 1.835 mm
Distancia entre ejes: 2.745 mm
Despeje del suelo: 227 mm
Peso en orden de marcha: 2.125 kg
Capacidad de baúl: 350 / 900 litros
Capacidad de combustible: 80 litros

EQUIPAMIENTO
Doble airbag frontal delantero
Doble airbag lateral delantero
Doble airbag de cortina
Airbag de rodillas del conductor
Frenos ABS con distribución de frenado y asistente de emergencia
Control de estabilidad y tracción
Control de balanceo de tráiler
Asistente de arranque y descenso en pendientes
Diferencial de deslizamiento limitado electrónicamente (Auto LSD)
Cinturones de seguridad de tres puntos y apoyacabezas en siete plazas
Anclajes Isofix
Alarma antirrobo con inmovilizador
Faros 100% de leds
Faros antiniebla delanteros y traseros
Sensores de estacionamiento delanteros y traseros
Control de crucero adaptativo
Alerta de cambio de carril
Frenado Autónomo de Emergencia
Display de información múltiple con pantalla a color de 4,2”(TFT )
Salida de 220v (100 w) y 3 salidas de 12v
Portón trasero con sistema de apertura y cierre eléctrico
Sistema de encendido por botón
Butacas con regulación eléctrica para conductor y acompañante
Tapizado de cuero natural / sintético
Butacas delanteras con función de ventilación
Segunda fila de asientos 60/40 con regulación longitudinal
Tercera fila de asientos con respaldo reclinable
Volante forrado en cuero natural con regulación en altura y profundidad
Aire acondicionado con climatizador automático digital
Salidas de aire acondicionador y regulador para plazas traseras
Audio con pantalla táctil de 8” con USB y Bluetooth
Conectividad Apple CarPlay y Android Auto
Audio con navegador Satelital (GPS) y TV digital
Sistema de audio Premium JBL con 10 parlantes y subwoofer
Cámara de retroceso

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