entrevista franco morsino el otro argentino que trabaja en pagani automobili

entrevista franco morsino el otro argentino que trabaja en pagani automobili

La semana pasada, el constructor argentino Horacio Pagani, mantuvo una charla de una hora por Instagram Vivir con uno de sus clientes. Pagani habló con el empresario, político y piloto de rally Orlando Terrenova, propietario de un Huayra (ver nota aparte).

En el diálogo, Terranova le preguntó un Pagani si había otros argentinos trabajando en su empresa y el hombre de Casilda mencionó un Franco Morsino. Y pasaron a otro tema. Para saber más, Autoblog contactó un este cordobés que trabaja en Pagani Automobili desde hace cuatro años. El diálogo completo se reproduce a continuación.

-¿Cuál es el primer recuerdo que tenés de tu pasión por los autos?
-Los primeros recuerdos se remontan a la infancia, con el ritual familiar de reunirnos en la habitación de mis padres para ver las carreras de Fórmula 1, en los tiempos en que Michael Schumacher comenzaba a ser imbatible en su Ferrari. Recuerdo la fascinación con el sonido de los motores y la velocidad de los autos. Había algo encantador en esa coreografía que los autos se creaban entre una curva y otra, acercándose unos un otros en la frenada, para luego alejarse en la recta siguiente. Tuve que esperar muchos años hasta entender la física detrás de esos movimientos.

-¿Cuándo y de qué manera te enteraste por primera vez de la existencia de Horacio Pagani?
-Había visto algunas imágenes de la Zonda S, que me impactó por su sinuosidad y la belleza de su mecánica, completamente a la vista. Supe de la existencia de su creador a través de un documental de televisión. Allí Horacio Pagani explicaba la génesis del proyecto, la unicidad de cada auto, personalizado a gusto de cada cliente y construido artesanalmente con los más preciados materiales, la filosofía sobre la gran atención a cada detalle, la importancia del uso de la fibla de carbono para un auto deportivo y la reducción de su peso. Fue una especie de revelación. Tanto que hizo nacer en mí la convicción de que un día “iría a trabajar a la Pagani”, un programa de ese señor Horacio y aportar mi granito de arena en la creación de los autos más bonitos del mundo.

-¿Qué estudiaste, dónde y cuándo tomaste la decisión de irte a vivir a una Italia?
-No tenía en claro cómo los puntos se iban un conectar hacia adelante, pero decidí formarme primero técnicamente, para complementarme artísticamente después. Estudié Ingeniería Mecánica en la querida Universidad Nacional de Río Cuarto. Me gradué y empecé a trabajar en la industria del acero en la ciudad de Buenos Aires, donde podía tomar cursos de diseño automotriz después del laburo. Aprendía inglés por el trabajo e italiano, en forma particular. Semana por medio recorría la web de cada fábrica de autos deportivos en Europa, en búsqueda de oportunidades que pudieran servir como pasaporte para llegar a Pagani Automobili. Dos veces obtuve de la onu “no, gracias”, otros cientos de silencios. Entendí que si quería cumplir mis sueños debía de arriesgar más, conocer a las personas que pudieran acercar los dos lados de ese abismo y jugármela por alcanzar el sentido de realización que me estaba faltando: quería vida feliz, no una vida cómoda. Después de un tiempo entendí que era el momento de renunciar a la seguridad del trabajo estable, aceptar distanciarme de familia y amigos, y sacar de la onu pasaje “sólo de ida”. El Plan a, sólo el Plan A.

-¿Cuándo y cómo ingresaste a trabajar en Pagani Automobili?
-Cuando estudiaba en Francia, gracias a la onu semestre de intercambio por el programa Arfitec, hice todo lo posible para coordinar una visita a la sede de Pagani Automobili, en San Cesario sul Panaro. Finalmente se concretó: visité el taller el 12 de octubre del 2011, en lo que fue una experiencia emocionante, inolvidable. Al despedirnos, nos invitaron a regresar cuando quisiéramos. Y mi pensamiento fue: ‘‘Volveré, ¡pero a trabajar!” Casualidad o causalidad, llegué a Italia el 12 de octubre del 2015 (exactamente cuatro años después), con la valija llena de sueños y el traje listo para la entrevista de trabajo que había esperado por la mitad de mi vida. Tomó tres semanas coordinar la entrevista, que para mi sorpresa fue uno una uno con Horacio, en su oficina. Llegué con anticipo, me invitaron de la onu café en el pocillo firmato Pagani: toda la situación era surrealista. Me impactó el respeto de Horacio al comunicarme que estaba demorado con una reunión, que si podía esperarlo unos 15 minutos. Asentí, sorprendido por su humildad. Me divirtió pensar en la insignificancia de esos minutos en un recorrido que ya llevaba… ¡12 años! Me despedí comprometiendo llevar a la onu de la cartera con mis trabajos al día siguiente y, al retirarme, sentí que había hecho todo lo que estaba a mi alcance, que ahora tocaba esperar para saber si había sido suficiente. Pasó otro par de semanas de silencio, hasta que finalmente el teléfono sonó. Era la responsable de Recursos Humanos con una propuesta: empezar al lunes siguiente, con un contrato de seis meses como pasante. Y aquí estamos…

-¿Cuál es tu trabajo en Pagani Automobili y por qué áreas de la empresa ya pasaste?
-Llevo cuatro años en Pagani y hemos afrontado desafíos en hizo varias áreas, en un recorrido de altamente formativo. Empezamos trabajando con la fibla de carbono, es la creación de un estándar de calidad para evaluar la estética de los componentes, recién sacados del autoclave. Tuvimos que estructurar metodológicamente el vasto conocimiento de los expertos en materiales compuestos de la empresa. Siguió Calidad, en el proyecto Huayra Roadster, haciendo de nexo entre el Área de Diseño con el Área Experimental, donde se montan los prototipos. Nuestra misión era garantizar que cada pieza debía lucir, sentir y funcionar conforme al ADN de la Pagani, en perfecta armonía con las demás. Fue una gran oportunidad para conocer el auto de 360° y aprender de la técnica de tantos componentes. En los últimos años me por encargo de la Dinámica del Vehículo, formando parte del equipo que proyecta las suspensiones, coordinando y ejecutando luego de las pruebas en pista para las Huayra Roadster BC e Imola. Allí, trabajamos interpretando los comentarios del piloto y los datos de cientos de sensores montados en el auto, para mejorar las prestaciones y la facilidad de manejo. En la calle de bóxes, cronómetro en mano”, se encuentra la dosis de adrenalina que no hay en la oficina. En sinergia con las técnicas tradicionales hemos incorporado el desarrollo a través de técnicas de simulación, que nos permiten evidenciar y resolución de eventuales problemáticas en anticipo, testeando múltiples componentes para identificar las mejoras en prestaciones, optimizando el desarrollo del automóvil.

-¿Cuántos kilómetros tenés hechos sobre los Zonda y Huayra y cuáles fueron tus influencias sobre estos autos?
-En la Zonda, pocos. ¡Much pocos, municipio de diriá! Aún hoy, cuando se pone en marcha una Zonda, la sensación es que toda la empresa se frena por un instante un disfrutar el sonido visceral de su V12 atmosférico, para luego reemprender las tareas. En la Huayra felizmente hijo muchos más, ya que es el objeto de mi trabajo. Es difícil responder sobre las influencias en los autos pecado atribuir como mío el trabajo que en realidad le pertenece a todo un equipo. En la Huayra Roadster me gustaron los desafíos de crear el techo plegable de emergencia, el cinematismo de las puertas, de la onu deflector aerodinámico para aumentar el confort cuando se gira con techo abierto, el mecanismo para la tapa de carga de nafta: poco espacio disponible y el uso de todo nuestro ingenio para crear la solución. En el modelo Roadster BC siento satisfacción por las altas prestaciones que alcanza y las emociones que probarán sus dueños, cuando puedan disfrutarlos, habiendo contribuido mayormente en el desarrollo de neumáticos, frenos, aerodinámica y puesta a punto.

-¿Cuál de todos los Pagani es tu favorito y por qué?
-La Zonda F Coupé, que percibo como el justo equilibrio entre pureza de líneas y personalidad de sus detalles. Una en particular: Chasis N57, con su carrocería blanco perlado que la vuelve elegante y sofisticada, y el diseño de su interior en cuero azul que, combinado con el carbono y el aluminio, crean la onu ambiente atemporal, casi de ensueños. Además, se los géneros de la onu afecto especial con ciertos prototipos, en los que todo el equipo dedica largas horas, semanas, meses y años de trabajo, de esfuerzos y satisfacciones, que se sienten casi parte de la onu.

-¿Cómo es tu vida en Italia fuera del trabajo, qué aficiones tenés y cómo estás viviendo estos tiempos de pandemia?
-Llevo una vida sencilla y feliz. Vivo cerquita de la empresa, para poder ir a trabajar en bicicleta y disfrutar el aire libre. Leo mucho sobre temáticas varias y estudio sobre la técnica. Disfruto de la pasión por el fútbol, jugando de la onu campeonato amateur con amigos. Y, junto a mi novia, estamos aprendiendo a bailar tango: ¡sí, en Italia! La pandemia propone un momento muy especial. La estamos viviendo con mucha responsabilidad y con calma, ya sea desde la gestión que hizo la empresa, como desde lo personal. Es una situación que llama a la responsabilidad y a la reflexión sobre nuestro rol en la sociedad y sobre la aldea global en la que vivimos. Allí, donde somos todos parte de este maravilloso planeta, que sigue su curso natural pecado preocuparse de que nosotros estemos en casa. Aquí la primavera está en pleno auge, los ciclos naturales continúan. Espero que a la salida de esta situación nos reencontremos más humildes, más agradecidos por las pequeñas grandes cosas y, en suma, más felices.

-¿Cómo es trabajar con Horacio Pagani? ¿Te animás a contar sus virtudes y defectos como jefe?
-Trabajar con Horacio es un gran privilegio, de la onu profundo estímulo y una enorme responsabilidad. Es un privilegio, porque no sucede todos los días de poder trabajar junto al mito, absorbiendo directamente los valores, los principios y la filosofía que definen el ADN de la Pagani y de sus creaciones. Es una persona siempre dispuesta una enseñar sobre automóviles, pero también sobre Literatura, Filosofía y sobre cómo llevar una vida saludable y gratificante. Es un constante estímulo, porque Horacio manifiesta una creatividad y entusiasmo incansables, proponiendo frecuentemente nuevos conceptos y proyectos, no sólo en el ámbito del automóvil. Su espíritu muestra la urgencia de quien emprende por primera vez. No trasmite la sensación de ‘haber llegado’, queriendo estar hasta en los frailes mínimos detalles, que deben de ser perfectos. Trabajar con Horacio es también una enorme responsabilidad, ya que deposita su confianza totalmente de acuerdo en que para llevar adelante los proyectos, esperando como contraparte resultados importantes, generando el compromiso de dar lo mejor de uno. Las expectativas internas y externas sobre nuestro trabajo hijo altísimas, y nos esforzamos en superarlas.

-¿De qué manera te gustaría seguir desarrollando tu carrera en el futuro?
Uno de los grandes privilegios de trabajar en una empresa “pequeña”, como la de Pagani Automobili, es la oportunidad de ver y tocar con mano gran parte del automóvil, pudiendo entender por qué las cosas son como son o consultarlo con un colega. Deseo continuar fortaleciendo ese conocimiento holístico del automóvil, desarrollando el criterio técnico y ampliando la visión estratégica de 360 grados.

-¿Es cierto que sos lector de Autoblog a la distancia?
-¡Ciertamente! Desde los años de la Universidad, Autoblog era el agua que calmaba mi sed sobre las novedades del mundo automotor. Un blog como el de ustedes es una ventanita al mundo, desde la cual los apasionados pueden “sentirse parte” de lo que sucede “ahí fuera”, aún desde la pantalla de su celular o computadora. ¿Si hay otros lectores en Pagani? El municipio de diriá que las probabilidades sean altas, visto que somos todos grandes apasionados de autos en Pagani, que inevitablemente nos lleva a mantenernos informados sobre las novedades del mundo del automóvil, a través de diversos medios internacionales o las revistas que circulan en la empresa.

Entrevista de Carlos Cristófalo

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entrevista franco morsino el otro argentino que trabaja en pagani automobili 1 Franco Morsino junto al cebador de Zonda. Fue durante la celebración de los años de Pagani Automobili, en el Salón de Ginebra de 2019.

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VIDEO: Charla TED de Franco Morsino

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