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La situación comienza a normalizarse tras la ola de frío que ha congelado tanto el sur de Estados Unidos —donde miles de hogares en Texas se quedaron sin electricidad y agua potable— como la actividad económica de varias zonas de México, que dependen del suministro de gas natural desde el país vecino. Este fin de semana, los texanos fueron recuperando poco a poco los servicios energéticos en sus casas, aunque el regreso a la normalidad será lento. Joe Biden ha declarado «zona de desastre» al estado, lo que permitirá liberar financiamiento federal para los individuos damnificados, incluyendo asistencia para albergues temporales, reparaciones de viviendas y créditos a bajos costos. Por su parte, México comenzó desde el viernes a descargar gas natural licuado, adquirido de emergencia, para abastecer varias centrales eléctricas que estaban teniendo problemas para generar energía, lo que ha causado el paro temporal en las fábricas de numerosas empresas, como Altos Hornos, Vitro y las automotrices internacionales que operan en el país. Al mismo tiempo, los productores estadounidenses también están aumentando el suministro de gas natural a México a través de gasoductos, a pesar de que una orden ejecutiva del gobernador de Texas, Greg Abbott, prohibió las exportaciones fuera del estado hasta el domingo. No está claro qué efecto tuvo la medida en los suministros de gas. Al menos un proveedor de México dijo a Reuters que seguiría todas las órdenes estatales, pero otros parecen haber reanudado las exportaciones en cuanto fue posible para cumplir con los contratos.

México depende del gas natural licuado, el carbón, el combustóleo y la energía nuclear para impulsar la generación de electricidad y permitir que su cinturón industrial vuelva a la normalidad. Los fabricantes de automóviles necesitan restablecer el suministro de gas natural para reabrir las plantas paralizadas. Los cortes de energía en México, particularmente en el corazón de la industria manufacturera del norte, pueden reducir la producción industrial en un 5% este mes, según estimaciones de la firma de análisis independiente Capital Economics. Las compañías ya buscan retomar las actividades lo antes posible. Según un comunicado enviado por Volkswagen este domingo, «nos fue informado por la autoridad y confirmado por el proveedor de Gas Natural en el Estado de Puebla que las condiciones de abasto se restablecen al 100%». «En seguimiento a estos mismos eventos, señalamos que el desabasto de gas natural en algunas regiones del norte del país impactó seriamente a los proveedores, que dieron cumplimiento a la solicitud de las autoridades sobre una disminución de hasta el 80% en el suministro del energético, lo que obligó a detener las operaciones», añadió. La empresa espera reiniciar la producción de su auto Tiguan este 22 de febrero a las 23:30 horas. A pesar del paulatino regreso a la normalidad, la situación ha puesto en evidencia la fragilidad energética de México, que tiene poca capacidad para almacenar gas natural a pesar de que su generación de electricidad depende principalmente de este combustible, y tampoco cuenta con un plan para aumentar su extracción dentro del país, con lo que depende del suministro de Estados Unidos.

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