Toyota siempre ha fabricado unos automóviles extraordinarios. En mi opinión, y es algo que afirmo con rotundidad, es una marca de auténtica referencia, no sólo por ser el fabricante número 1 del mundo en cuanto ventas se refiere, sino también por su tecnología, calidad, fiabilidad, servicio posventa y cartera de productos. Todo un ejemplo para sus rivales.

En lo más alto de su segmento

El Yaris, que ya acumula cuatro generaciones después de su lanzamiento al mercado en 1999, se renueva por completo para dar un golpe encima de la mesa y, así, situarse en lo más alto de la categoría (ver vídeo). Y es que, estamos ante un ‘productazo’, si se me permite el término. Es ese coche prácticamente perfecto que compraría si necesitara un vehículo para el día a día, pues cumple más que de sobra para la mayoría de conductores, salvo que el espacio, el maletero y la amplitud de las plazas traseras sea algo innegociable. Y no lo digo porque este Yaris esté limitado en estos apartados, pues el utilitario japonés es un coche más que competente. Durante todo el tiempo que lo he utilizado, he tenido maletero más que de sobra para mi compra semanal en el supermercado, las plazas traseras me han parecido suficientemente amplias para dos adultos o dos niños con sus respectivos dispositivos de retención infantil, su nivel de confort es más que satisfactorio y es un coche solvente para viajar si se diera el caso.

Exterior: gana en atractivo

En primer lugar, hay que partir de la base que esta nueva generación nada tiene que ver con la anterior. Su carrocería únicamente se comercializa con formato de cinco puertas, algo que ya es habitual en todos sus rivales, salvo en el Ford Fiesta (ver imagen). Si se ofreciera en Europa la opción de adquirirlo con carrocería de tres puertas, para mí sería la guinda que coronaría este delicioso pastel. Y, como verás, ignoro por completo la versión deportiva ‘GR’, pues, aunque ofrece ese tipo de carrocería, es un punto y aparte por todo lo que supone a nivel técnico, de filosofía y precio. Nada que ver con el resto de la gama. Es otro coche.

Con muy buen criterio, Toyota no ha querido incrementar el tamaño de la carrocería para que este nuevo Yaris no pierda las bondades de un buen utilitario. Gracias a la nueva plataforma GA-B, que deriva de la arquitectura global TNGA y que llega por primera vez a un modelo urbano de Toyota, ha hecho posible una reducción de 40 mm de la altura total de la carrocería sin que afecte a la habitabilidad interior, ya que el conductor y el pasajero se sientan más bajos. Además, la menor altura del capó contribuye a una mejor visibilidad delantera para el conductor, y, al agregar 50 mm a la anchura total, el Yaris ofrece más espacio tanto delante como detrás, mientras que el mayor ancho de vías —delantero y trasero— confieren un aspecto más deportivo. Sin duda, esta generación ha ganado claramente en atractivo (ver dimensiones de la carrocería y ver galería de imágenes).

Interior: un gran salto de diseño y calidad

Pero si por fuera esta coche ha mejorado de manera radical, por dentro rompe moldes si le comparamos con la anterior generación. Partiendo de la base que todos los Yaris siempre han ofrecido una gran calidad de construcción. Esta nueva entrega va más allá para ofrecer un habitáculo mucho más atractivo a la vista, mucho más funcional y, sobre todo, con una sensación de ser un coche de superior categoría.

Me gustan mucho los materiales elegidos por Toyota para dar forma a todo el habitáculo. Hasta los plásticos más sencillos resultan agradables, tanto al tacto como a la vista. Destacan particularmente el recubrimiento blando que cubre toda la zona más visible del salpicadero y el fieltro presente en los paneles de las puertas. Este último, es un guarnecido que se está poniendo muy de moda en el sector y que, a mi modo de ver, aporta mucho en lo estético.

Una vez situado en el puesto de conducción, me gusta mucho todo lo que veo y lo que toco. Se percibe a las primeras de cambio que Toyota ha dado prioridad absoluta a la funcionalidad y a la ergonomía. Nada de digitalizarlo todo para hacernos la vida más complicada a costa de tener un interior más futurista. Con este Yaris, Toyota ha demostrado que se puede hacer un puesto de conductor sencillo y liberado de botones sin tener que inundarlo de pantallas. Un buen ejemplo de ello es el sistema de climatización, que dispone de mandos giratorios para regular la temperatura y el flujo de aire, y otros botones convencionales para gestionar el resto de funciones. Lo mismo ocurre con la pantalla multifunción ubicada en la parte superior del salpicadero; es táctil, pero dispone de mandos y botones físicos para utilizar las diferentes funciones que nos ofrece. En cuanto a su interfaz, es la ya conocida de Toyota. Puede que tenga una estética algo anticuada, pero a mí me encanta por su sencillez, funcionalidad y rapidez de uso. No la cambiaría por ninguna de la competencia.

El cuadro de instrumentos también es convencional y muy en la línea del resto de modelos de Toyota, algo que yo particularmente valoro. A diferencia de uno virtual, y más en coches de este precio, un cuadro como el que equipa este Yaris es más sencillo, fiable y cumple perfectamente con su función, pues cuenta con un diseño atractivo y muestra la información de manera clara, ordenada y accesible. Adicionalmente, y en función del nivel de acabado elegido, tenemos disponible un sistema Head-Up Display de 10 pulgadas a color. Éste ayuda al conductor a centrarse en la conducción, con las mínimas distracciones posibles. Proyecta en el parabrisas datos importantes de conducción y alertas, como indicaciones del sistema de navegación y límites de velocidad.

El puesto de conducción está muy bien diseñado para estar plenamente integrado a los mandos. Es posible que, en mi caso, el espacio para dejar el pie izquierdo sea algo limitado, pero nada criticable ni preocupante. En cuanto a los asientos, éstos me han parecido muy confortables y permiten que me pueda conducir con soltura. Por su parte, el volante, además de ser completamente redondo, algo que yo particularmente agradezco, es perfecto. Tiene el tamaño ideal, un tacto muy agradable y unos nuevos mandos que mejoran considerablemente a los hasta ahora conocidos en los modelos de la marca (ver imagen).

Las plazas traseras aprueban con nota. No sólo cumplen más que de sobra por espacio, sino que la posición del respaldo y el asiento está muy trabajada para que la postura, una vez sentados, sea natural y confortable. No recuerdo un modelo de la competencia tan bien resuelto en este apartado.

Los 286 litros del maletero dan mucho de sí, pues todo ese volumen es más que suficiente para la utilización normal que se realiza a diario. Para ganar en capacidad, los respaldos de los asientos posteriores se pueden abatir en proporción 60/40. Una vez abatidos, salvo que contemos con la regulación del piso en dos niveles, queda un pequeño escalón entre el maletero y el resto del habitáculo.

Comportamiento: ágil, refinado y muy confortable

El lanzamiento del Toyota Prius de cuarta generación (2015) supuso un antes y un después en Toyota, pues fue el punto de partida para ofrecer productos mucho más atrevidos, comunicativos y divertidos de conducir, pero sin perder el refinamiento, el confort de marcha y la fiabilidad que siempre ha caracterizado a Toyota.

En esta nueva entrega del Yaris ocurre exactamente lo mismo que con el Prius; un coche excelente que nada tiene que ver con el modelo precedente. Si alguna vez has probado un Yaris de tercera generación, olvídalo por completo, porque el que protagoniza esta prueba no tiene nada que ver. Y eso no sólo se percibe cuando tienes el primer contacto visual o te pones a los mandos, tal y como he comentado al inicio. Se confirma cuando nos ponemos en movimiento. Y es que estamos hablando del coche perfecto para el día a día. Además de contar con un rodar suave y refinado que ningún rival es capaz de alcanzar, el trabajo que Toyota ha realizado en el chasis es, sencillamente, impecable. Es un coche ágil y muy agradable de usar en ciudad, un gran rodador en carretera y brillante en curva, no sólo por eficaz, sino por lo comunicativo que resulta y por lo bien que se inscribe en las curvas. Una gozada.

Todas estas magníficas prestaciones en carretera se consiguen gracias a su sobresaliente puesta a punto por parte de los ingenieros de Toyota. También tiene mucho que decir la nueva plataforma GA-B que, al igual que los modelos basados en la arquitectura TNGA, permite que el centro de gravedad del coche es más bajo (15 mm) que el del modelo al que reemplaza. Además, el nuevo diseño de la suspensión, McPherson delante y barra de torsión detrás, presenta una menor fricción en los amortiguadores, unos muelles más blandos y una mayor rigidez trasera, pasando de 320 a 580 Nm/g, lo que a su vez potencia las cualidades dinámicas del nuevo Yaris, reduce el desplazamiento de la carrocería en las curvas y aumenta la agilidad.

Los niveles de ruidos y vibraciones son considerablemente más bajos gracias a una carrocería que ahora es más rígida. De este modo, la arquitectura de la plataforma y el chasis se han optimizado, con refuerzos estratégicos en el capó, el pilar trasero, el túnel central, la estructura trasera y los pasos de rueda posteriores, así como un panel más rígido del salpicadero.

Mejores prestaciones y más agradable de conducir

A nivel mecánico, el salto también es de gigante. Y todo ello es gracias a la también cuarta generación del sistema híbrido de Toyota. Si todavía tienes en el recuerdo el funcionamiento del anterior Yaris, en este nuevo encontrarás un mayor protagonismo de la parte eléctrica, unas prestaciones superiores y un cambio CVT que sigue siendo igual de suave y progresivo, pero con menor sensación de resbalamiento.

El nuevo sistema híbrido cuenta con el nuevo motor de gasolina de tres cilindros y ciclo Atkinson de 1.5 litros (ver especificaciones técnicas). Dispone de un reglaje variable de válvulas e inyección directa e indirecta de combustible. Como sucede con las unidades análogas de 2.0 y 2.5 de cuatro cilindros, se beneficia de medidas específicas para reducir la fricción interna, las pérdidas mecánicas, y para optimizar la combustión. De hecho, el motor presenta la combustión más veloz del mundo, que permite un par más elevado a bajo régimen y una mayor eficiencia de combustible. También va equipado con un módulo equilibrador, que ayuda a reducir el ruido y las vibraciones del motor. Esta última solución se nota y mucho, pues apenas se perciben ruidos y asperezas generados por el motor. Es, probablemente, el mejor motor de tres cilindros que he probado hasta el momento.

Al margen del elogiado chasis y su fantástica puesta a punto, la parte mecánica también tiene mucho que decir en el apartado dinámico. Ahora estamos ante un coche que ofrece mucho más brío, que mecánicamente es más alegre, y que dispone de un cambio CVT de menor resbalamiento sin perder un ápice de refinamiento.

Esta ganancia de prestaciones, con una aceleración que resulta más contundente, tiene su respuesta en el sistema de propulsión, que adopta una nueva batería de ión de litio de mayor potencia. Pero además de resultar más potente, esta nueva batería es un 27% más ligera que la anterior de hidruro de níquel.

El consumo de carburante es muy bajo en todo tipo de condiciones. Es muy fácil conseguir cifras muy ajustadas a poco que nos lo propongamos. En nuestro caso, en un recorrido combinado entre carreteras de segundo orden y autovías con algunos tramos desfavorables, conseguimos una media de 4,9 litros a los 100 kilómetros. En ciudad, el registro puede ser incluso inferior a esa cifra, pues este Yaris es capaz, según afirma Toyota, de circular hasta el 80% del tiempo en modo 100% eléctrico (consultar consumos homologados).

Sus rivales: el Yaris es el elegido

La lista de rivales se reduce a dos; Honda Jazz (ver comparativa) y Renault Clio E-Tech (ver comparativa). Ambos cuenta con una mayor longitud y, en el caso del Honda, tiene un concepto más cercano al de un pequeño monovolumen. Por el momento, no he tenido la oportunidad de probar ninguno de los dos para hacer valoraciones más precisas. No obstante, después de conducir el Yaris, tengo muy claro que el modelo de Toyota sería el elegido (en este sentido me pronuncio como un usuario más).

Gama, precios y oferta de lanzamiento

La gama del nuevo Yaris Electric Hybrid está formada por cinco acabados: Business Plus, Active Tech, Style, Style Plus y Style Premiere Edition. Este último corresponde a la edición especial de lanzamiento.

El nivel de equipamiento Business Plus es el más enfocado al cliente de flotas, mientras que los otros dos, más la edición exclusiva de lanzamiento, se dirigen a clientes particulares. Desde la variante Business Plus son de serie elementos como los airbags delanteros, central, laterales y de cortina, Toyota Safety Sense, llantas de aleación, sensores de luz y lluvia, sistema de geolocalización (DCM), llamada de emergencia (e-Call), compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto y servicios conectados MyT, entre otros. Active Tech suma además: cámara de visión trasera, volante de cuero, acceso y arranque sin llave (ver mando) y sistema multimedia con pantalla táctil multifunción de 8’’.

El acabado Style se distingue por tener un toque de diseño exclusivo, gracias a la parrilla frontal en negro con embellecedor cromado oscuro o las llantas de aleación de 17’’, además de más equipamiento: faros Full LED, cargador inalámbrico de teléfonos móviles, tapicería mixta de cuero y tela, pomo y palanca de cambios de piel o climatizador bi-zona. Se puede complementar con el paquete Style Plus, que añade Head-Up Display de 10’’, sistema de sonido premium JBL con 8 altavoces, Detector de Ángulo Muerto (BSM), Sistema de Asistencia al Aparcamiento con función de frenado automático y navegador.

La edición especial de lanzamiento Style Premiere Edition incorpora, además de todo lo de la variante Style Plus, un color exclusivo de carrocería bi-tono Rojo Coral con techo negro, luz ambiente LED en el habitáculo y tapicería exclusiva de tela y cuero con costuras en rojo.

En el nuevo Yaris se puede elegir entre 9 colores diferentes para la carrocería — Azul Cobalto, Azul Okinawa, Blanco Classic, Blanco Perlado Iceberg, Bronce Oliva, Negro Azabache, Plata y Rojo Tokio—, a los que se une el exclusivo bi-tono Rojo Coral de la edición especial de lanzamiento Style Premiere Edition.

Consigue el mejor precio

La versión que hemos probado se puede adquirir desde 22.700 euros (ver todos los precios). Puedes solicitar un presupuesto de manera gratuita y sin ningún tipo de compromiso (es rápido y muy sencillo). Elige una versión e introduce el código postal de tu localidad. Al instante, te mostraremos el mejor precio del concesionario más cercano (también puedes calcular el precio del seguro). Nosotros hemos configurado este presupuesto con su correspondiente descuento.

Adicionalmente, puedes utilizar nuestro comparador de acabados para elegir la versión y los opcionales que más te interesen. También puedes comparar el Toyota Yaris con otros modelosver opciones de Km 0.

Conclusión

El nuevo Yaris es un producto excepcional propio de una marca líder como es Toyota. Lo tiene todo para ser ese urbano perfecto de uso diario; es refinado, muy suave, divertido de conducir, agradable de usar, suficientemente amplio, brillante en ciudad, bien equipado, eficiente, más eléctrico que nunca y con un diseño que ha ganado muchos enteros respecto a la anterior generación. En definitiva, es un coche que lo hace todo muy bien y que se muestra como el aliado perfecto para nuestro día a día. Se lleva un sobresaliente.

Nuestros últimos apuntes:

– Los nuevos faros incorporan tecnología LED y cuentan con intermitentes que se alternan con las luces de circulación diurna.

– La luz de marcha atrás y antiniebla se integran en un piloto ubicado en la parte inferior-central del paragolpes. Una especie de guiño a los coches de competición (ver imagen).

– Nuestra unidad de pruebas (ver ficha) estaba equipada con neumáticos Continental EcoContact 6 185/65 R15 88H (imagen 1imagen 2). Disponen de un perfil más que acertado para ofrecer mayor confort y unas reacciones en curva muy progresivas. Un acierto.

– Se agradece mucho que Toyota siga apostando por un mando tradicional para gestionar el cambio (ver imagen). Además, la palanca que equipa el Yaris es muy accesible, agradable de usar y, las diferentes posiciones, están retroiluminadas (ver imagen).

– Mandos bien agrupados y accesibles (ver imagen). El freno de estacionamiento es eléctrico. Se activa y desactiva automáticamente para olvidarte de él.

– Interior muy práctico. El nuevo Yaris ofrece una buena colección de huecos portaobjetos (imagen 1imagen 2imagen 3imagen 4imagen 5imagen 6).

– Anclajes ISOFIX muy accesibles y con tapa (ver imagen).

– El bloqueo de las puertas traseras es mecánico (ver imagen).

– Los cinturones de seguridad de las plazas delanteras tienen regulación en altura (ver imagen).

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